jueves, 4 de junio de 2009

ESTA VEZ TAMBIÉN HICIMOS EL AMOR EN BUENOS AIRES

Un soplo original llevando mis pasos a tu encuentro.

Una humedad dando al abismo y la neblina,

mis labios vivos pronunciando otros nombres de ausencia

para poder jugar en un vasto anfiteatro espantando

la misma queja sin medida sobre

la inapropiada propiedad a la que me rendía confinada.


Esta vez no divisé las cosas errantes de este mundo

siempre hubo el amor y este furor sobre la cima del deseo

con su ala de gaviota trastornada.



Gran manipulador de encuentros el viento sobre el río

husmeaba el tema de la nada y tu mano en mi mano tomaba tal altura

que terminó cortada a pique en el umbral de casa,

mientras que en los confines un coro de muchachas malqueridas

erraban temerosas entre ilícitos en medio de la vida ciudadana.


Sobre el lecho que luego abandonamos

quedó el poema de la noche en medio del despojo,

cabellos en la almohada, plumas volcadas en la alfombra,

susurros de un lenguaje puro, con palabras aladas, sin oficio,

nombrándonos entre mi árido perfume a siempre viva

y tu perfume de axila encadenando el curso del ciclón sobre este mapa

para configurar el rostro de algún sueño.


Partimos como parten los buques de la infancia

en medio de un sonido y no bastaba reír bajo las lágrimas,

hicimos el amor en este puerto,

tu te quedaste velando entre las guerras

yo quedé ciega aliviando el dolor de la demencia

en un gran almacén vendiendo fábulas.



Norma Menassa


1 comentario:

  1. Muy bueno el poema y maravilloso el final.."en un gran almacén vendiendo fábulas". Tom Lupo

    ResponderEliminar