Hay mujeres en mí
que aman la vida
y mujeres que aún
no han comenzado a amar
y otras que se fueron
y otras que vinieron
y otras que volaron hasta llegar
al alma que no tengo
y plantaron lo que no tenían
en donde nada había
y construyeron
un amor verdadero,
pero invisible.
Nadie veía nada,
nadie tocaba nada
mas todos oímos
el estruendo de horror
del verdadero amor
desapareciendo.
Miguel Oscar Menassa
lunes, 30 de mayo de 2011
jueves, 26 de mayo de 2011
martes, 24 de mayo de 2011
Aforismos y decires

141_ ¿Viste? el antiguo y famoso mundo
era una naranja exprimida y seca.
¿Viste el final?
Los muertos que veíamos caer a nuestro lado
éramos nosotros y la sangre era nuestra.
Y el futuro que aparecía despedazado,
era nuestro futuro.
¿Viste el azul del cielo manchado de rojo carmesí?
Era nuestro pecho y la pradera bombardeada,
y los pequeños trozos macerados de carne
saltando por los aires,
eran nuestro cuerpo. ¿VISTE QUÉ HORROR?
lunes, 23 de mayo de 2011
Soy un ser aislado, suspendido...
Soy un ser aislado, suspendido entre signos de puntuación.
Un sereno juglar de la belleza oculta, de los bienes perdidos.
Alma me dicen y mi congoja estalla hasta los límites del mar.
Amor me dicen y se desgarra mi tierra en terremotos, caídas.
Soy un ser enamorado del pedazo de pan que me llevo a la boca.
Un solitario ser, amante del crujido del pan entre mis dientes.
Paz me dijeron y estalló frente a mí, la guerra, la vergüenza.
Paz, gritaban, mientras le cortaban las manos al cantor, al viento.
Soy mi Tristán, la Isolda, el ser vivo del otro, vieja soledad.
Esa vieja costumbre de saber recorrerme sin violencia, sin Dios.
Un punto en el centro del corazón, una coma colgando de los labios.
¡Libertad! me gritaron, ¡trabajo, me gritaron, y libertad!
y fue divertido ver cómo se ataban hasta inmovilizarse.
Nadie podía detenerme, lo borré todo, lo rompí.
Miguel Oscar Menassa
Un sereno juglar de la belleza oculta, de los bienes perdidos.
Alma me dicen y mi congoja estalla hasta los límites del mar.
Amor me dicen y se desgarra mi tierra en terremotos, caídas.
Soy un ser enamorado del pedazo de pan que me llevo a la boca.
Un solitario ser, amante del crujido del pan entre mis dientes.
Paz me dijeron y estalló frente a mí, la guerra, la vergüenza.
Paz, gritaban, mientras le cortaban las manos al cantor, al viento.
Soy mi Tristán, la Isolda, el ser vivo del otro, vieja soledad.
Esa vieja costumbre de saber recorrerme sin violencia, sin Dios.
Un punto en el centro del corazón, una coma colgando de los labios.
¡Libertad! me gritaron, ¡trabajo, me gritaron, y libertad!
y fue divertido ver cómo se ataban hasta inmovilizarse.
Nadie podía detenerme, lo borré todo, lo rompí.
Miguel Oscar Menassa
jueves, 19 de mayo de 2011
Aforismos y decires
martes, 17 de mayo de 2011
La vejez a mí...
La vejez a mí, también, quiso tragarme.
Hubo un instante en mi vida que mis arrugas
y mis dolores tenían más fuerza que mi pensamiento.
En ese instante fue donde envejecí.
Cuando me di cuenta que el poder sobre mí no era yo
sino las palabras no envejecí más.
Miguel Oscar Menassa
Hubo un instante en mi vida que mis arrugas
y mis dolores tenían más fuerza que mi pensamiento.
En ese instante fue donde envejecí.
Cuando me di cuenta que el poder sobre mí no era yo
sino las palabras no envejecí más.
Miguel Oscar Menassa
lunes, 16 de mayo de 2011
martes, 10 de mayo de 2011
La realidad juega, juega con nosotros
Yo he pagado mi boleto
he sacrificado mi nombre
exijo mi viaje de placer.
He hecho muecas feroces en lo real.
pero ella no se aleja de mí
más que la longitud de tu rostro.
El hombre vuelve siempre, siempre vuelve el amor.
Estupendo
los solos mueren solos
los acompañados los tercos
los sacerdotes vagabundos
los suaves mueren solos.
Nosotros, los poetas,
que guardamos aliento
para pegar sin respeto a Dios
para escupir los rostros
no debemos morir.
Morimos solos.
Miguel Oscar Menassa
he sacrificado mi nombre
exijo mi viaje de placer.
He hecho muecas feroces en lo real.
pero ella no se aleja de mí
más que la longitud de tu rostro.
El hombre vuelve siempre, siempre vuelve el amor.
Estupendo
los solos mueren solos
los acompañados los tercos
los sacerdotes vagabundos
los suaves mueren solos.
Nosotros, los poetas,
que guardamos aliento
para pegar sin respeto a Dios
para escupir los rostros
no debemos morir.
Morimos solos.
Miguel Oscar Menassa
jueves, 5 de mayo de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
Leyendo a Miguel O. Menassa
Freud dice que no se puede soportar la dependencia que cada ser humano tiene con otro ser humano, por haber nacido de padre y madre humanos y haber nacido precoz para vivir. Esto es fundamental para entender al ser humano; si se le deja solo muere automáticamente; su respiración no puede regularse hasta el sexto mes, su visión no aparece hasta el día veintiuno, no camina hasta el año, gatea luego de los seis meses, no puede regular la temperatura porque los centros hipotalámicos todavía no funcionan apropiadamente. En esa inmadurez, que lo llevaría directamente a la muerte, aparece otro humano y dice: "a éste no lo voy a dejar morir". Lo acuna por la noche para que respire, le pone una manta para que no muera de frío, y le da de comer porque el niño no puede buscarse los alimentos.
Esa persona que decide que esa otra persona no muera es alguien que ya debe ese favor a alguien. Si no hubiese nacido de padre y madre humanos no hubiera podido decidir que ese sujeto nuevo siga con vida.
Esto es lo que algunos autores llaman la deuda simbólica.
Esa persona que decide que esa otra persona no muera es alguien que ya debe ese favor a alguien. Si no hubiese nacido de padre y madre humanos no hubiera podido decidir que ese sujeto nuevo siga con vida.
Esto es lo que algunos autores llaman la deuda simbólica.
martes, 3 de mayo de 2011
lunes, 2 de mayo de 2011
Dejar
Dejar
olvidar de a poco
el que soy.
Hundirme lentamente
en las horas de la noche
cuerpo de mujer.
Aborigen despedazado por la cultura
pequeño monumento vital hecho letra.
Ave de rapiña desesperada
cegada por su condición de ser
me confieso:
en algún lugar secreto de mi alma
algo de Dios ha muerto para mí.
Bestia ensangrentada devoro mi saber.
Soy la última borrasca sobre el mundo
y también
soy la dirección de la borrasca.
Aquí en el centro de mi ser
flamea un hombre
tu cuerpo
pantera amenazada.
Nácar y ausencia.
Miguel Oscar Menassa
olvidar de a poco
el que soy.
Hundirme lentamente
en las horas de la noche
cuerpo de mujer.
Aborigen despedazado por la cultura
pequeño monumento vital hecho letra.
Ave de rapiña desesperada
cegada por su condición de ser
me confieso:
en algún lugar secreto de mi alma
algo de Dios ha muerto para mí.
Bestia ensangrentada devoro mi saber.
Soy la última borrasca sobre el mundo
y también
soy la dirección de la borrasca.
Aquí en el centro de mi ser
flamea un hombre
tu cuerpo
pantera amenazada.
Nácar y ausencia.
Miguel Oscar Menassa
jueves, 28 de abril de 2011
martes, 26 de abril de 2011
Las 2001 noches
Noche 29.- Confieso estar en contra de todo. Pero de todo no. El sol, ciertas caricias, ciertas mujeres tendidas en el sol. Ciertos soles acurrucados en tu bajo vientre.
Aclarando mejor la frase, sería: Confieso estar en contra de todo lo que me pasa, el mundo me gusta, la vida en general me resulta vibrante y, para demostrarlo, riego todos los días mis plantas, como si me interesara que crecieran.
Pan y libertad, para todo el mundo, eso es lo que amo, pero, también, amo, un poco de agua y las cadenas del amor y poesía para todo el mundo.
Entonces, pan y libertad y un poquito de vino y yerbas y soltura y cultura para todo el mundo, también, para los ricos, y la música, porque hasta los pueblos primitivos vivían al compás de alguna música.
Y un poco de sexo junto con el pan y un poco de dinero con la libertad, para que la tristeza nunca llegue al fondo.
Y libertad y muerte y un poco de razón, algunos documentos y pan y libertad y algún pedazo de carne, frescas verduras y pan, un poco de sexo y un gran amor que nos encadene un tiempo a un lugar y libertad y un poco de teatro, porque la verdad en sí misma no tiene ningún valor aunque proclame pan y libertad y las máscaras son necesarias para el amor y un poco más de pan y frutas y leche fresca para darle, también, de comer algo a los más pequeños y juegos y montañas y mares y, también, un poco de pan y amor para compartir con más personas que con Dios o mi madre y, también, un poco de libertad.
Miguel Oscar Menassa
Aclarando mejor la frase, sería: Confieso estar en contra de todo lo que me pasa, el mundo me gusta, la vida en general me resulta vibrante y, para demostrarlo, riego todos los días mis plantas, como si me interesara que crecieran.
Pan y libertad, para todo el mundo, eso es lo que amo, pero, también, amo, un poco de agua y las cadenas del amor y poesía para todo el mundo.
Entonces, pan y libertad y un poquito de vino y yerbas y soltura y cultura para todo el mundo, también, para los ricos, y la música, porque hasta los pueblos primitivos vivían al compás de alguna música.
Y un poco de sexo junto con el pan y un poco de dinero con la libertad, para que la tristeza nunca llegue al fondo.
Y libertad y muerte y un poco de razón, algunos documentos y pan y libertad y algún pedazo de carne, frescas verduras y pan, un poco de sexo y un gran amor que nos encadene un tiempo a un lugar y libertad y un poco de teatro, porque la verdad en sí misma no tiene ningún valor aunque proclame pan y libertad y las máscaras son necesarias para el amor y un poco más de pan y frutas y leche fresca para darle, también, de comer algo a los más pequeños y juegos y montañas y mares y, también, un poco de pan y amor para compartir con más personas que con Dios o mi madre y, también, un poco de libertad.
Miguel Oscar Menassa
lunes, 25 de abril de 2011
miércoles, 20 de abril de 2011
Como elefante triste
Deseo hacer el amor en pleno verano,
como en mi tierra hacían los sin-tierra,
se reclamaban los unos a los otros
y ya no había amor.
Hacer el amor, me digo, con determinación,
con cierta alevosía,
como les pasaba a las mujeres de mi pueblo,
con sus amores únicos.
Hacer el amor hasta romper
el equilibrio que me permite amar.
Como las flores que agonizan,
quemadas, rotas,
por el mismo sol que les dio vida.
Ahora, en esta lenta mañana de verano,
quiero que el viento produzca,
ese sonido, agudo y desgarrado,
del amor sin barreras.
Como hacen el amor las mariposas,
donde gusano y alas,
se juntan para morir.
Hoy quisiera practicar el amor bestial.
Como los cerdos hacen y las gaviotas,
y los vampiros quietos y las vacas.
Hembra y macho, animales en celo,
sin palabras.
Y un día dije:
hoy quiero amar todo lo que pasó.
Y mi vida se llenó de muertos.
Confieso haber sido como ellos,
llegué a gozar sentado en una silla,
quieto, sin alma, esperando un verso.
Y, después, me gustaría amar,
de país a país, de océano a montaña
y dejarme caer como los soldados
que mueren abrazados al arma que los mata.
Tengo que amar, me digo, tengo que amar.
Como aman los jóvenes en primavera,
sin importarles nada, burlándose del mundo.
Me gustaría, porqué no, hacer el amor
tendiéndome en un verso,
como las letras,
las palabras hacen
y me pongo celoso
porque no puedo tanto
y lloro como una mujer,
lo que defendiendo como hombre
no sirvió para nada.
Amar, hoy me dejaría amar.
Sería el hombre muerto-vivo,
que la mujer desea.
Quedarme quieto, digo,
atarme, sin más, al porvenir.
Besar la boca que besa el universo
y apagar la luz.
Hoy es una tarde calurosa
de verano en Europa.
Y quien se lo imaginara
no hubiera podido nunca
imaginarlo así:
Sentado y escribiendo,
haciendo el amor en las cloacas de mi ciudad.
Conociendo a fondo la vida cotidiana.
“Amor y odio se parecen”
amor y odio se parecen,
gritaba el condenado
y se abrazaba
con ardor a sus propias palabras
y amaba
todo lo que no podía ser y caía,
se dejaba caer sobre su cuerpo.
Así quisiera amar, así quisiera.
Con el alma partida de soledad,
sin que nadie me vea llorar por lo perdido,
como elefante triste que no verán morir.
Miguel Oscar Menassa
como en mi tierra hacían los sin-tierra,
se reclamaban los unos a los otros
y ya no había amor.
Hacer el amor, me digo, con determinación,
con cierta alevosía,
como les pasaba a las mujeres de mi pueblo,
con sus amores únicos.
Hacer el amor hasta romper
el equilibrio que me permite amar.
Como las flores que agonizan,
quemadas, rotas,
por el mismo sol que les dio vida.
Ahora, en esta lenta mañana de verano,
quiero que el viento produzca,
ese sonido, agudo y desgarrado,
del amor sin barreras.
Como hacen el amor las mariposas,
donde gusano y alas,
se juntan para morir.
Hoy quisiera practicar el amor bestial.
Como los cerdos hacen y las gaviotas,
y los vampiros quietos y las vacas.
Hembra y macho, animales en celo,
sin palabras.
Y un día dije:
hoy quiero amar todo lo que pasó.
Y mi vida se llenó de muertos.
Confieso haber sido como ellos,
llegué a gozar sentado en una silla,
quieto, sin alma, esperando un verso.
Y, después, me gustaría amar,
de país a país, de océano a montaña
y dejarme caer como los soldados
que mueren abrazados al arma que los mata.
Tengo que amar, me digo, tengo que amar.
Como aman los jóvenes en primavera,
sin importarles nada, burlándose del mundo.
Me gustaría, porqué no, hacer el amor
tendiéndome en un verso,
como las letras,
las palabras hacen
y me pongo celoso
porque no puedo tanto
y lloro como una mujer,
lo que defendiendo como hombre
no sirvió para nada.
Amar, hoy me dejaría amar.
Sería el hombre muerto-vivo,
que la mujer desea.
Quedarme quieto, digo,
atarme, sin más, al porvenir.
Besar la boca que besa el universo
y apagar la luz.
Hoy es una tarde calurosa
de verano en Europa.
Y quien se lo imaginara
no hubiera podido nunca
imaginarlo así:
Sentado y escribiendo,
haciendo el amor en las cloacas de mi ciudad.
Conociendo a fondo la vida cotidiana.
“Amor y odio se parecen”
amor y odio se parecen,
gritaba el condenado
y se abrazaba
con ardor a sus propias palabras
y amaba
todo lo que no podía ser y caía,
se dejaba caer sobre su cuerpo.
Así quisiera amar, así quisiera.
Con el alma partida de soledad,
sin que nadie me vea llorar por lo perdido,
como elefante triste que no verán morir.
Miguel Oscar Menassa
lunes, 18 de abril de 2011
Aforismos y decires
jueves, 14 de abril de 2011
miércoles, 13 de abril de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
Apertura
Si se trata de introdicirnos al psicoanálisis, tendríamos que comenzar diciendo, hasta que se nos demuestre lo contrario, que el psicoanálisis es una ciencia y donde verdaderamente lo es, no sólo gozará de los beneficios y de los límites de poseer un sistema teórico,sino que podrá, desde ese sistema teórico, regular los modos de apropiación de lo real.
Es decir, por gozar de los beneficios y los límites que a toda elaboración teórica le proporciona un sistema teórico que la convalide. Sistema teórico que tendrá como propiedad ofrecer los modos de transformación y apropiación de lo real.
Por lo tanto no sólo tendremos un prejuicio ideológico, o filosófico o teórico frente a la aparición de esta nueva ciencia, sino que tendremos, también, otro tipo de resistencias, ya que introducirnos al psicoanálisis será, sin más, transformar nuestra vida.
Miguel Oscar Menassa
Es decir, por gozar de los beneficios y los límites que a toda elaboración teórica le proporciona un sistema teórico que la convalide. Sistema teórico que tendrá como propiedad ofrecer los modos de transformación y apropiación de lo real.
Por lo tanto no sólo tendremos un prejuicio ideológico, o filosófico o teórico frente a la aparición de esta nueva ciencia, sino que tendremos, también, otro tipo de resistencias, ya que introducirnos al psicoanálisis será, sin más, transformar nuestra vida.
Miguel Oscar Menassa
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