Envuelto en las brumas del tedioso vivir,
sólo la poesía me acompaña.
Cuando voy por la vida, Ella,
suele asombrarse de mi soledad.
Le digo que no importa,
en su presencia el mundo se detiene para mí,
el oro brilla para mí
las mujeres más altas bailan para mí,
los pájaros más nocturnos velan mi sueño.
Envuelto en los poderosos ruidos de la máquina
sólo su voz humana me acompaña.
Cuando hacemos el amor, Ella me reprocha,
amarla como si fuera única.
Le digo que no importa,
en su presencia el mundo detenido en mis manos
se abre para mí, lo múltiple se abre para mí,
añejas pasiones y amores venideros,
delirios y mujeres, se abren para mí,
diosas enamoradas y diademas, belleza embrutecida,
el aire se abre para mí, los espacios abiertos
donde nuestro gran sol es una estrella más.
Envuelto en las sutiles marañas del poder,
toda la vida es Ella.
Cuando Ella me encuentra en esa encrucijada,
donde yo mismo soy el amante de la muerte,
Ella baila desnuda para mí
y desnuda, despojada, también, del amor,
dispara sobre mí para que no muera,
un millón de palabras en libertad.
Le digo que no importa,
en su presencia danzarina, la muerte deja de brillar,
tiemblan los cementerios,
se abren los corazones profundos de la tierra,
la vida nace por doquier
y el frenesí es color, vértigo, duda,
danza de la alegría sin escrúpulos,
alegría en plena libertad,
muerte de la muerte.
Miguel Oscar Menassa
viernes, 20 de enero de 2012
miércoles, 18 de enero de 2012
lunes, 16 de enero de 2012
viernes, 13 de enero de 2012
Nota de prensa del Recital de Poesía de los Hermanos Menassa
Uno camina a veces por las calles de la ciudad y piensa en la guerra, en los cuerpos mutilados, mientras escucha el sonido ensordecedor de las bocinas y siente en sus mucosas el humo de las fábricas y los tubos de escape. Y la palabra crisis, como una honda arrojada con su piedra le golpea a uno la cabeza, una y otra vez, hasta hacerlo sangrar. Entonces, de repente, en el centro del corazón de la ciudad, se abren unas puertas y se traspasa el umbral que nos separa de la poesía y se entra en otro mundo. Allí, digamos por ejemplo un miércoles 11 de Enero del recién estrenado 2012 en la Fundación Progreso y Cultura, dos voces musicales se derraman en la noche madrileña, haciendo la luz en las tinieblas.
La primera voz, con matices irisados, fuerte voz masculina, de hercúlea potencia: Miguel Menassa, que es muchos poetas, es un poeta del pueblo, llano y veraz, como nos muestra en Espejo delirante, es un poeta social, léase la Ley de extranjería, es un poeta lírico, como demuestra desnudando a la poesía en Arte Poética, es un juglar de un amor inexistente, porque como él bien dice, hay almas que hasta que no se las invente, no se las conocerá, y Menassa inventó otra manera de amar, como se hace patente en su bellísima composición: A medida que me acerco a los 70 años. Un amor, que a pesar de burlar a la muerte enmudeciéndola con su belleza, sabe que algún día, morirá. Un amor que renuncia a la eternidad para desplegarse en toda su humanidad.
La Guerra, El Amor y la Poesía pasadas por la pluma, y no es que no haya muertos, ni sangre, ni crisis en este mundo poético, es que ya las palabras no quedan atoradas como un bolo indigerible en la garganta, y lo indecible se recubre de versos, y se hace el mundo transitable, la tristeza bella, el dolor soportable, y la alegría, que tantos estragos produce, cunde más que el pánico, y está permitido mirarse amablemente y sonreírle al compañero, porque estamos de fiesta, y al fin y al cabo, la poesía, permite también el amor. Eso, lo indecible, ha sido dicho sin saber, y una congoja que el caminante ciudadano sentía sobre el pecho se va aliviando, como si una mano caliente se hubiera aplicado sobre ese pecho dolorido.
La segunda voz, Norma Menassa, cuyo timbre es el canto de una mujer serena, sabia caminante por los caminos del poema, también se juega a mostrarnos que la historia de los pueblos, hay que ir a buscarla en los poetas, lean las Democracias me chiflan, y comprenderán al instante, como el poeta es el que deja las señas a los hombres futuros de que hubo otros seres como ellos, que amaron, que se mataron unos a los otros tontamente, por un pedazo de
pan o de petróleo, y que después, quitándose el fusil o abandonando el lecho, signaron con su nombre aquellos versos que hablaban de la guerra, del amor o de la poesía. Es imperdible el poema: La poesía no estorba.
Yo me pregunto ¿la energía que tienen los Menassa, ese Goce que demostraban leyendo, esa sonrisa derramada sobre cada poema, con la satisfacción que da brindar al otro el trabajo realizado (no es otra cosa la lectura de poemas). Esa energía la produce el psicoanálisis o la produce la poesía? Para mí no hay duda. Los poetas de 70 años que conozco fuera del círculo Grupo Cero, no gozan de semejante fortaleza, de un ímpetu que habiendo arribado y traspasado las costas de los 70, no declina. La máquina que genera el deseo, es el psicoanálisis. El psicoanálisis que está presente en toda la obra de estos hermanos poetas, que pudieron pensar un amor diferente, un mundo más acá de las guerras, una poesía, donde un sujeto grupal y su deseo son el corazón del poema.
Grupo Cero
La primera voz, con matices irisados, fuerte voz masculina, de hercúlea potencia: Miguel Menassa, que es muchos poetas, es un poeta del pueblo, llano y veraz, como nos muestra en Espejo delirante, es un poeta social, léase la Ley de extranjería, es un poeta lírico, como demuestra desnudando a la poesía en Arte Poética, es un juglar de un amor inexistente, porque como él bien dice, hay almas que hasta que no se las invente, no se las conocerá, y Menassa inventó otra manera de amar, como se hace patente en su bellísima composición: A medida que me acerco a los 70 años. Un amor, que a pesar de burlar a la muerte enmudeciéndola con su belleza, sabe que algún día, morirá. Un amor que renuncia a la eternidad para desplegarse en toda su humanidad.
La Guerra, El Amor y la Poesía pasadas por la pluma, y no es que no haya muertos, ni sangre, ni crisis en este mundo poético, es que ya las palabras no quedan atoradas como un bolo indigerible en la garganta, y lo indecible se recubre de versos, y se hace el mundo transitable, la tristeza bella, el dolor soportable, y la alegría, que tantos estragos produce, cunde más que el pánico, y está permitido mirarse amablemente y sonreírle al compañero, porque estamos de fiesta, y al fin y al cabo, la poesía, permite también el amor. Eso, lo indecible, ha sido dicho sin saber, y una congoja que el caminante ciudadano sentía sobre el pecho se va aliviando, como si una mano caliente se hubiera aplicado sobre ese pecho dolorido.
La segunda voz, Norma Menassa, cuyo timbre es el canto de una mujer serena, sabia caminante por los caminos del poema, también se juega a mostrarnos que la historia de los pueblos, hay que ir a buscarla en los poetas, lean las Democracias me chiflan, y comprenderán al instante, como el poeta es el que deja las señas a los hombres futuros de que hubo otros seres como ellos, que amaron, que se mataron unos a los otros tontamente, por un pedazo de
pan o de petróleo, y que después, quitándose el fusil o abandonando el lecho, signaron con su nombre aquellos versos que hablaban de la guerra, del amor o de la poesía. Es imperdible el poema: La poesía no estorba.
Yo me pregunto ¿la energía que tienen los Menassa, ese Goce que demostraban leyendo, esa sonrisa derramada sobre cada poema, con la satisfacción que da brindar al otro el trabajo realizado (no es otra cosa la lectura de poemas). Esa energía la produce el psicoanálisis o la produce la poesía? Para mí no hay duda. Los poetas de 70 años que conozco fuera del círculo Grupo Cero, no gozan de semejante fortaleza, de un ímpetu que habiendo arribado y traspasado las costas de los 70, no declina. La máquina que genera el deseo, es el psicoanálisis. El psicoanálisis que está presente en toda la obra de estos hermanos poetas, que pudieron pensar un amor diferente, un mundo más acá de las guerras, una poesía, donde un sujeto grupal y su deseo son el corazón del poema.
Grupo Cero
martes, 10 de enero de 2012
Los secretos de un psicoanalista

57_
- El neurótico no puede gozar porque su libido no se halla unida a ningún objeto real.
El neurótico no puede trabajar porque se halla obligado a gastar toda su energía en mantener su libido ligada a fantasmas.
- Muchacha - le dije - si todo está destruido, cuando se comienza, la posibilidad es poética.
Miguel Oscar Menassa
jueves, 5 de enero de 2012
martes, 3 de enero de 2012
El hombre vuela, se hace nostalgia, vuela
No vengo yo a escribirlo si soy el Otro.
Vengo a vivir agazapado esperando el sonido.
La aparición brusca de una huella dejada de lado.
Vengo transparente, con el deseo de ser atravesado.
Me dejo estar, dejo que la sed avance hasta el delirio.
Cuando la boca seca, cuando el desierto, cuando mi padre,
cuando la triste muerte compañera deja de aullar,
tiendo, tranquilamente, mi mirada por todo lo imposible.
Y no es que comience el verso o intente escribirlo.
Hay algo que me pasa que no registro, un fuego sin luz,
un alboroto interior, un algo más que mis palabras.
Y así, sin escribirlos, escribo versos.
Hay de golpe, cosas, en mis manos, que no son yo.
Hay de golpe, cosas, en el mundo, que no son mi vida.
Miguel Oscar Menassa
Vengo a vivir agazapado esperando el sonido.
La aparición brusca de una huella dejada de lado.
Vengo transparente, con el deseo de ser atravesado.
Me dejo estar, dejo que la sed avance hasta el delirio.
Cuando la boca seca, cuando el desierto, cuando mi padre,
cuando la triste muerte compañera deja de aullar,
tiendo, tranquilamente, mi mirada por todo lo imposible.
Y no es que comience el verso o intente escribirlo.
Hay algo que me pasa que no registro, un fuego sin luz,
un alboroto interior, un algo más que mis palabras.
Y así, sin escribirlos, escribo versos.
Hay de golpe, cosas, en mis manos, que no son yo.
Hay de golpe, cosas, en el mundo, que no son mi vida.
Miguel Oscar Menassa
viernes, 30 de diciembre de 2011
Los secretos de un psicoanalista
miércoles, 28 de diciembre de 2011
lunes, 26 de diciembre de 2011
Canto segundo
Y ahora,
conocerán lo que se dice,
la verdadera historia de dios.
De como, de una delicada agonía,
se salta,
para caer,
en los estruendos de la gloria.
La poesía hecha carne.
¡Viva el Poeta!
Yo vi
con qué desesperación hacía los versos.
Yo vi
como el poeta comía,
mierda para saber,
y de su sexo,
chupaba el pus
los últimos escándalos, para que ella,
viviera un día más.
Miguel Oscar Menassa
conocerán lo que se dice,
la verdadera historia de dios.
De como, de una delicada agonía,
se salta,
para caer,
en los estruendos de la gloria.
La poesía hecha carne.
¡Viva el Poeta!
Yo vi
con qué desesperación hacía los versos.
Yo vi
como el poeta comía,
mierda para saber,
y de su sexo,
chupaba el pus
los últimos escándalos, para que ella,
viviera un día más.
Miguel Oscar Menassa
jueves, 22 de diciembre de 2011
Los secretos de un psicoanalista
martes, 20 de diciembre de 2011
jueves, 15 de diciembre de 2011

Maestría si, pero del Inconsciente y no maestría que, precisamente, niega la producción freudiana.
Para dar un ejemplo, más sin intención de convencer a nadie: Podríamos decir que no son Escuelas de Psicoanálisis ni la Internacional, ni ninguna de las agrupaciones lacanianas, ya que permiten que sus miembros dejen de pagar por su propio psicoanálisis y sigan trabajando de psicoanalistas.
En el Grupo Cero, el psicoanálisis de un psicoanalista es interminable, queremos decir hasta el día de su jubilación y si se prefiere, hasta su muerte y no, precisamente porque el psicoanálisis sea interminable sino, sencillamente, porque para poder trabajar de psicoanalista hay que psicoanalizarse, pagar por ello.
El tratamiento psicoanalítico no es ninguna necesidad, es un instrumento de precisión para medir la vida y, si se usa para eso, es muy barato.
La Ley para mí, quiere decir que ya no puedo regalarle nada a nadie. El que no puede, no puede.
Es fuerte pensar así, pero así es la única verdad posible en los procesos de formación.
Miguel Oscar Menassa
martes, 13 de diciembre de 2011

En cuanto a quién hace las cosas bien o mal, yo prefiero que la gente se persiga a sí misma.
Yo prefiero que en el Grupo Cero no haya ni cobradores, ni policías, ni jueces. Pero, claro, si hubiera alguien a quien se le ocurriera hacerse el tonto, el normal, el macho, la hembra, el delincuente, el excluido, el enamorado, el solo, para ese alguien habrá un cobrador, un policía, un juez y los tres serán el mismo Dios: su propia Madre.
Como Psicoanalista Jefe de una Escuela de Psicoanálisis, tengo que llevar adelante los tratamientos de todos lo profesionales que de una u otra manera, trabajan para la Institución Escuela de Psicoanálisis. Y tampoco es tanto. A mí me gustaría comenzar todo de nuevo. Amar como la primera vez.
Toda Escuela que se precie ser del Psicoanálisis sabe que, como Institución Escuela de Psicoanálisis, no es otra cosa que la obra escrita de Sigmund Freud.
En ese marco temporal que genera la producción freudiana, habrá otras obras escritas y es desde donde se trasmite el psicoanálisis.
Miguel Oscar Menassa
lunes, 12 de diciembre de 2011

El psicoanálisis del candidato al psicoanálisis, es mejor que lo pague el candidato.
Y psicoanalizarse no es sólo las cuatro veces por semana que me animo al diván, sino, también, los cursos, los seminarios, las vacaciones, las revistas, la Editorial, la poesía, es decir todo aquello que hace posible nuestras historias.
Todas las ilusiones tienen que provenir del centro de la máquina. Y para nosotros el centro de la máquina es el trabajo.
Paso a paso, quiere decir que en Psicoanálisis la carrera es curricular:
-Psicoanalizarse
-Estudiar
-Supervisar
-Entrar en la cadena de transmisión sin vacaciones.
-Tener relaciones con los compañeros, los subalternos y los mayores.
Y por fin, poder escribir, para poder el amor, el sexo.
EL PSICOANÁLISIS ES UNA DISCIPLINA
LO POESÍA ES UNA DISCIPLINA
EL AMOR ES UNA DISCIPLINA
Lo sabemos, y queremos hacérselo saber a algunos jóvenes y a los tercos: para poder trabajar de psicoanalista, para poder ser arrastrado por la poesía, permanentemente, al hallazgo, a la novedad, y por último, para dejarse amar por un mundo hambriento de amor, se necesita: MUCHA, MUCHA, MUCHA DISCIPLINA.
Miguel Oscar Menassa
miércoles, 7 de diciembre de 2011

QUERIDOS GRUPO CERO BUENOS AIRES.
Encaramado, subido, quiero decir, a lo más alto de la ignorancia os digo:
El tiempo ha pasado. Pero, consagrado en parte a lo ya escrito, a mí, también, me gustaría empezar todo de nuevo.
Estamos grandes, ahora tenemos que ser fuertes.
En este momento no tengo críticas fuertes al sistema Grupo Cero. Pienso que las cosas que parecen mal hechas, es porque todavía, no han sido hechas por nosotros.
En Buenos Aires, desde agosto de 1995 a agosto de 1999, lo puse todo. Y comprendo que si no lo hubiera puesto todo: amor, sabiduría, no saber, dinero, deseos, no hubiera habido fundación.
Hubo fundación pero yo ya no tengo nada para dar.
Espero que Buenos Aires me devuelva el alma que puse para que Buenos Aires tuviera alma.
En caso que no puedan o no quieran devolver el alma, viviré sin alma y cuando tenga que fundar otra ciudad, pensar a alguna mujer, no amaré a nadie y haré firmar documentos por el dinero invertido.
Es por eso, sólo por eso que deseo que el Grupo Cero Buenos Aires, otros Grupos cercanos a mí, Brasil y algunas provincias españolas y algunas argentinas, atiendan las razones, puramente, psicoanalíticas que Madrid quiere imponer.
Miguel Oscar Menassa
martes, 6 de diciembre de 2011

Basta de amor, quiere decir que los resultados positivos, también, se consiguen por caminos diversos que no son el amor.
Cuando el resultado es negativo o poco beneficioso, el candidato ya ha dicho que no a varios caminos.
Por eso no vale la pena probar otros caminos, hay que cambiar de candidato.
Cuando los jóvenes cometen errores que no los matan, yo lo perdono casi todo, lo pago todo y la vida continúa.
Cuando dejo el sillón no sólo se interrumpe el psicoanálisis, también se interrumpe (su) mi escritura.
El tiempo dirá, el tiempo dirá, pero ya ha dicho el tiempo, el tiempo ya dijo.
Miguel Oscar Menassa
lunes, 5 de diciembre de 2011

Sólo amaré al que lo entregue todo y no me importa que me lo entregue a mí. Ese es todo mi misterio.
Todo es arrancar, entregarse. No estar preocupados por los resultados. Simplemente arrancar, dejarse llevar por el viento más poderosos que nos quiera llevar, sin pensar en lo que dejaremos en el camino.
Hemos llegado todo lo lejos que se puede llegar. Ahora debemos dejarnos legislar, por las leyes que se establecieron mientras caminábamos.
Yo no tengo que hacer nada. Eso es un Director de una Escuela de Psicoanálisis. Nada, dejar que ocurran las cosas tal cual tienen que ocurrir. (No se trata de niños, se trata de candidatos al psicoanálisis).
Miguel Oscar Menassa
jueves, 1 de diciembre de 2011
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