lunes, 10 de mayo de 2010
Psicoanálisis y Psicosis
Lo que de lo primordial fue condenado como ajeno (nada se abre y se cierra en ese lugar, lo que fue agujero en la cadena de los cuerpos es ahora agujero en la concatenación significante) no retorna como lo reprimido envuelto en hojarasca y ni siquiera podemos decir que retorna como en la represión lo que, precisamente, por haber sido rechazado de manera primordial, se vanagloria de estar allí, sin posibilidad de representación.
Lo rechazado, debemos por ahora pensarlo así, al tiempo, se cobra su tributo y por ser desde un más allá de la represión no será neurosis lo que pida, sino psicosis, así de fácil.
Los delirios son fantasías habladas y este hablar de las fantasías Lacan, entre otros, lo hace partir del yo ideal, aunque preguntándose, aún ¿quién habla, cuando habla el yo ideal?
¿Quién habla de ese yo ideal? Yo, de cualquier manera, ya que el yo ideal no deja de acompañar esa soledad donde el yo cuando no da más (y esto ocurre más a menudo de lo que se piensa) se enamora de eso ideal como la imagen, pero más que anticiparlo lo acompaña. Qué más que someterlo a la agresividad primitiva de la dialéctica de la identificación, lo consuela.
Colgajo de ser que sólo habla por boca de lo que no fue necesario reprimir, porque primordialmente fue ser forcluido, rechazado, puesto fuera, fuera de toda marca posible de simbolización.
Trozo de ser que ya no pertenece ni ha lugar, por eso al querer representar al sujeto en la cadena significante, rompe, desarticula, agujerea.
La ansiedad por deciros algunos pensamientos producidos en mi actividad clínica, me hacen temer no poder hilar mis pensamientos en el sentido de una exposición general que a todos refresque el modo en que la psicosis y el psicoanálisis encontraron su destino.
Hubo, debemos decir, antes de un pensamiento terapéutico sobre la psicosis, una tendencia a la segregación social, a la incapacitación jurídica, a la injuria, a la burla, al castigo y/o a la reclusión en verdaderas fortalezas como infinitas cárceles.
Pero también es cierto que desde principio de siglo, surgen tendencias psiquiátricas moderadas que comienzan a dar al paciente psicótico, si no una solución, por lo menos otro trato. Sin haber comprendido todavía el proceso psicótico, se intentaba comprender al loco. En esta dirección hubo hallazgos y excesos, entre los hallazgos podemos mencionar no sólo algunas frases de Lacan sino toda la corriente psiquiátrica que permite pensar al loco como un ser del lenguaje como nosotros, los psicoanalistas, los psiquiatras, los neuróticos, los perversos.
Entre los excesos para no perdernos podemos mencionar la confusión de la locura con la creación o peor aún hablarle al psicótico en su mismo lenguaje, con lo cual muchos llegaron a volverse locos y ni, aún así, consiguieron hablar el mismo lenguaje que los locos.
Miguel Oscar Menassa
viernes, 7 de mayo de 2010
Fin de semana despedida de la Feria del Libro
miércoles, 5 de mayo de 2010
Psicoanálisis y Psicosis
A nada temo, dice el sujeto, sólo a mis propias palabras.
Y sujeto, quiero estar diciéndolo, también está el loco. Ya que se trata de falta de significante, es decir que forclusión significa que se trata de un sujeto como efecto del significante, pero singularmente, del significante que falta.
Lo que aparece desde el principio comprometido en la psicosis es la representación del sujeto por el significante. Ocurre una dispersión de los significantes que representan al sujeto. Porque no se trata de represión que permite que el otro significante funcione como referente de la representación del sujeto, sino del mecanismo de forclusión (rechazo) que se caracteriza por impedir la representación significante del sujeto.
Esta pequeña disgresión casi teórica es para permitirme decir que si el neurótico habita el lenguaje, el psicótico es habitado, poseído por el lenguaje.
Esa luz que debería iluminarlo, lo ciega.
Le di una patada al teclado de la máquina y conseguí, acto al fin, olvidar todo mi pasado y, sin embargo, no tuve ningún trastorno de la memoria (según Freud), es decir, ningún trastorno del lenguaje.
Esto quiere decir según Lacan que yo he rechazado (a pesar de ser tan rechazante y de haber utilizado una negación para decirlo)ningún significante primordial o, según Freud que, todavía, no me ha llegado la hora. El trauma, el gran amor que lo destruya todo.
La psicosis podría ser ese: ha llegado tu hora.
Más allá de la represión, previo a la negación, algo existía. Algo hubo de ser rechazado. No como en la neurosis no realizado sino habido no rememorable. Imposible de ser estructurado como lenguaje, a menos que, subvertiendo las propias leyes del lenguaje aparezca no como significante atando al sujeto a otro significante, sino propiamente como un agujero en la cadena.
Una ausencia que ni siquiera se dialectiza en el fort-da, ya que su partida doble o su otra posibilidad no es ninguna presencia, sino otra ausencia.
Miguel Oscar Menassa
martes, 4 de mayo de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
viernes, 30 de abril de 2010
Psicoanálisis y psicosis
Que los poetas legislen con sus versos la vida de los hombres y que los psicoanalistas interpreten, los mecanismos intrínsecos de dicha legislación, no son todavía, prueba suficientes para que sigamos galardonando a nuestros poetas y a nuestros médicos y sigamos recluyendo a nuestros locos en los manicomios o sus sustitutos, no siempre diferenciados de la fuente de la cual provienen.
Una manera de pensar inhumana genera una manera de pensar humana y, esto, sin embargo, no le da al asunto criterio de verdad. Porque debemos decirlo: no es en la verdad de la locura donde anida la humanidad, y por tanto, no es, precisamente, humanidad lo que ambiciona el discurso psicótico, sino, más bien, una palabra que por su brusquedad, interrumpa el flujo de lo que teniendo por ser deseo, todavía, es necesidad en él.
Palabra que por su imposibilidad de ser reducida a cosa alguna (si ustedes quieren: falo, significante de falta), sirva como ejemplo (por que ¿de qué otra cosa se trata que de un proceso de identificación?), para que el habla del psicótico pueda, para dejar de ser psicótico: separar la cosa de la palabra que nombra la cosa, o bien, en otro nivel, separar lo bueno de lo bello, o bien, si se trata de hablar de los diferentes niveles de la locura, una palabra que le permita al hombre, separar lo bello de lo divino.
Y si para semejante transformación habrá de ser necesario el cuerpo del psicoanalista, no nos pondremos a tratar de saber si es demoníaco o divino que el psicoanalista oficie de madre, pero diremos que la verificación del cuerpo no da más garantía al símbolo, sino, por el contrario, pone en cuestión, precisamente, al símbolo, porque el poder de curar está en el cuerpo. Porque si se tratase de curar, es de la eficacia simbólica de lo que se trataría y de ella, de la eficacia simbólica, es más capaz el cuerpo, que la propia palabra.
Y si totalmente faltase el cuerpo, no tendríamos, tampoco, el símbolo en su belleza pura o, mejor dicho, no habría símbolo posible en esa debilidad.
Esta manera de no poder no estar y, tampoco, poder estar, hace del cuerpo del psicoanalista una nube de polvo ardiente y helada a la vez que, en todos los casos, envuelve a quien por su boca habla, en esa pasión.
Miguel Oscar Menassa
jueves, 29 de abril de 2010
Intelectual sin clase definible

Intelectual, sin clase definible,
abierto a las sospecha de las horas,
obrero de la nada, patrón del tiempo,
inefable poeta del amor y la muerte.
No vengo, por ventura, buscando nada.
Ni las ondas malignas de nostalgia.
Ni el corazón sangrante de un poema.
Ni el fugitivo dinero, ni personas.
Estoy aquí por los olores del viento.
Por la penetrante caricia de las olas.
Por palpitantes estrofas, por palabras.
Por palabras dispersas sobre todo el océano,
por un océano frío, abierto en mi garganta,
por esas perlas negras arrancadas del alma.
Miguel Oscar Menassa
miércoles, 28 de abril de 2010
lunes, 26 de abril de 2010
Psicoanálisis y psicosis
El psicótico nos propone ser un potro salvaje en plena libertad para siempre,y, ¿quién no quiere ser un potro salvaje en plena libertad para siempre?
Alguien que pueda contestar, yo soy ese potro salvaje, que no quiero serlo. Tengo plena libertad de hablar, pero estoy dispuesto a perderlo para escucharlo.
Alguien que pueda decirle al psicótico, que no hay nada que dure tanto como las estrellas y, sin embargo, no siempre son las mismas.
Ese ha de ser el psicoanalista de la locura y no vengo a deciros que ha de ser el poeta el que lo consiga, sino la poesía misma (como función poética), al borde mismo de la locura, podrá descifrarla y darle un destino dentro de los destinos de la palabra.
Quiero decir, que es como psicoanalista que me presento en el territorio de la locura, ya que no es del saber que no se consume. Lo que parece no consumirse en el teritorio de la locura es un psicoanálisis que arrase, no sólo la vida del psicoanalista, sino también la vida del paciente. Un psicoanálisis donde el psicoanalista, más allá de su condición de asalariado, no se someta, hasta el límite, de no poder cumplir ya con la función.
Función que de devenir como tal, tendrá mi deseo en eso, porque sólo el deseo de quien se ocupa de eso, es la función.
Y si eso de ser la función, invade eso de no ser nada de mí, mi deseo será social cada vez que le cuadre expresarse. Y cuando digo social, quiero decir, que en su expresión no me dará el ser que ambiciono en el movimiento, sino, por el contrario, aquel otro temido, por ser deseo de Otro y que de ustedes ha partido, porque la función no habla sólo desea. Y sordo es el desear de la función, ya que ella nada desea para sí, sino para la retórica que la crea como tal.
Miguel Oscar Menassa
viernes, 23 de abril de 2010
jueves, 22 de abril de 2010
Nunca como estos días me he sentido extranjero
Nunca como estos días tan extranjero a mi mismo.
Besé a una mujer creyendo que era de piedra
y una piedra besé creyendo que era amor.
Después escribí versos como quejas oscuras,
cuerpos vacíos, sin deseos, almas sin almas.
Estos días vi como el amor cubría el mundo,
como un manto negro de lágrimas y soledad.
Nadie podía estar con nadie, estos días,
todos estábamos encadenados al amor.
Ningún hombre deseaba su trabajo,
ninguna mujer vivía para la libertad.
Y, sin embargo, nos amábamos todo el día.
Nos mirábamos con ternura y llorábamos,
y nos quedábamos llorando hasta la tarde,
ella se encadenaba y yo no iba a trabajar.
A fin de mes, cuando la realidad aprieta,
todos pensábamos muy mal del amor,
pero éramos tan felices de estar juntos
que nos mirábamos con fe y llorábamos.
Al día siguiente estábamos destrozados,
a nadie se le podía hablar de ir a trabajar.
Ella se encadenaba al amor, un siglo más
y yo, me encadenaba a ella, para siempre.
Del libro: "Al Sur de Europa"
Miguel Oscar Menassa
miércoles, 21 de abril de 2010
lunes, 19 de abril de 2010
Psicoanálisis y Psicosis
Tanto en una como en otra forma (de manera diversa) el paciente quedaba aislado. Si era culpable, se lo condenaba a la soledad, con lo cual se ahondaba uno de sus problemas (el rechazo primordial de lo Otro). Y si era inocente, se lo acompañaba demasiado, con lo cual se ahondaba otro de sus problemas (no poder discriminarse del Otro como otro).
Debemos decir que es el psicoanálisis el que viene a plantear las cosas de tal manera que no habría tratamiento psicoanalítico de la psicosis antes que el paciente establezca un lazo (de cualquier signo o color) con el que de esa forma habría sido su psicoanalista. Si hay psicoanalista, decimos, aunque sea uno, el loco ya no está solo. Ha comenzado, también, para la locura una conversación.
No hay crueldad más cruel que la locura. Ni hay bondad ni amor que puedan contenerla. Es, sencillamente, la palabra la que tocada por el lazo establecido quitará al psicótico lo que le sobra.
Ya que es precisamente por no faltarle nada, que lo único que se significa en él, es el deseo de una madre totipotente y sin fallas, ya que es él, precisamente, el colgajo que la completa.
En el psicótico el Otro no está afuera del cuerpo de su madre, él mismo no está afuera del cuerpo de la madre. En el psicótico hay algo único, completo, inmortal. Es esa unidad, ese paraíso casi sin voz, lo que el psicótico defiende con uñas y dientes y no ha de ser tarea fácil arrancar al psicótico del cuerpo de su madre, porque eso significa,, exactamente, arrancar al sujeto de los brazos de la especie y herirlo de tal manera, que por esa herida abierta al inconsciente, será sexuado y morirá.
No se trata de la forclusión (rechazo) del tres edípico, que hasta los animales tienen de eso representación, sino de la condición de mortal del ser humano. Aquel vacío que introduce en el sujeto el cuarto como muerte. Esa rajadura que anuncia que todo ha de terminar algún día, eso es lo que el sujeto forcluye (rechaza). No al Otro, porque de lenguaje se sigue tratando, sino la metáfora que al sustituir el deseo de la madre por el nombre del padre o bien, la inmortalidad por el goce, desprende al sujeto psíquico de la especie y lo mata.
Y esto tal vez plantee uno de los problemas más importantes en la clínica de la psicosis, ya que todo hombre, por más psicoanalista que sea, o que lo pretenda, queda atrapado de una u otra manera en la promesa de la psicosis, que no es otra que la promesa de la inmortalidad, que además, transcurriría en plena libertad.
Del libro: "Psicoanálisis y Psicosis" Priemer Congreso Internacional Grupo Cero
Miguel Oscar Menassa
viernes, 16 de abril de 2010
jueves, 15 de abril de 2010
Hay momentos donde no se puede más

Hay momentos donde no se puede más.
Hay días donde la vida es inalcanzable,
donde el dolor produce pensamientos
de una muerte lejana, aquí, conmigo.
El futuro me llama con su voz de delirio,
acorta las distancias, se posa levemente
en mis cansados músculos, cierra mis ojos,
levanta la tapa de mis sesos y todo es gris.
Hay días donde no alcanzan las palabras
ni los recuerdos juveniles llenos de amor,
esos días secos, retorcidos, sin lágrimas
donde el dolor es tánto que no hay dolor.
Amada, amada mía, ayúdame a esconder
estas páginas blancas para que nadie sepa
para que nunca nadie conozca este dolor:
hubo una tarde, un día, que no pude escribir.
Del libro: "Al Sur de Europa"
Miguel Oscar Menassa
miércoles, 14 de abril de 2010
martes, 13 de abril de 2010
Poesía, Psicoanálisis, Locura
Y no soy, como dicen algunos de mis versos, un pájaro cantor, sino más bien, cientos de pájaros cantores anidan en nis propias entrañas.
Soy, por eso, la madre de lo que canta en cada pájaro cantor. Y lo que crezco contra el tiempo, hace efímero el vuelo de los pájaros, me llaman: POESÍA.
Hombre de piel como palabras
he viajado por lo que queda del alma
y no estoy de acuerdo.
Tristeza agrandada por sus contradicciones,
soy el dolor del siglo que no duele.
Más que la atroz materia que destruye,
un simple giro del lenguaje.
A la palabra amor
le puse cascabeles como la lepra antaño.
A la palabra madre
le puse un cataclismo entre las piernas
y una belleza masculina en la mirada.
Ojos de miel combiné con mi Patria
y me dejé llevar por la marea.
Llené el mar de palabras antiguas
y hundí el mar.
De la mujer hice una frase.
Detuve su infatigable locura,
infatigable locura entre mis letras.
Al tembloroso avergonzado sexo
le agregamos torrentes, cataratas.
Ella existe,
ha nacido en mis versos.
Poesía de fuego
donde el dragón es ella y la palabra.
Te escribo, ¿ves? te escribo
como antaño el hombre se escribía.
Hago que tus gemidos
-yegua loca pariendo la mañana-
abandonen tu cuerpo.
Miguel Oscar Menassa
lunes, 12 de abril de 2010
viernes, 9 de abril de 2010
Las 2001 noches
Miguel Oscar Menassa
jueves, 8 de abril de 2010
miércoles, 7 de abril de 2010
X

Pretendía caminar, tranquilamente, por la vida
y no fue posible.
Desde el rostro sangrante de la nada,
escribo este poema.
Dolorosamente recuerdo,
mis años juveniles,
donde decir, era alcanzar,
con la palabra, el cielo.
Decir,
que nada quede de lo dicho,
también, es un destino.
Sangro y lo digo.
Me duele y lo digo.
Recuerdo a mi madre y al decirlo
entre sus brazos me recuerdo.
En libertad arriesgo todo lo que tengo,
para llegar a ser este temblor,
acacia dormida en hondo mar,
hoja tenue y sencilla, al viento,
en el otoño,
pequeño sol.
Del libro: "La patria del poeta"
Miguel Oscar Menassa
martes, 6 de abril de 2010
Aforismos y decires
Miguel Oscar Menassa
lunes, 5 de abril de 2010
miércoles, 31 de marzo de 2010
Psicoanálisis y Poesía
Para que la palabra transforme algo en alguien, debe acontecer engarzada en las más altas pasiones posibles para el hombre: El Amor, la Creación.
Anuncio fuertes lluvias y manzanos en flor y nadie me cree.
Desfiladero material hacia la muerte, las palabras, después todavía, hablar, escribir, amar. Este tiempo es el tiempo de la creación, y no porque iremos a ponerle flores a ningún muerto, sino porque el hombre está en condiciones de afirmar que hablar, escribir, amar, son en realidad el mismo acto, el mismo verbo, ya que existe una simultaneidad, un tiempo diferente donde un acto concebido como generado en esa triple articulación es lo que ha dado en llamar desde antaño,sin entrar nunca en sus verdaderos mecanismos de producción, acto poético, es decir, producir lo que sólo existirá después. Y es aquí, donde poesía y ciencia se confunden, podríamos decir en un abrazo mortal para ambas.
Porque cuando se habla de la Poesía y el Psicoanálisis y no se habla de la propia vida de los sujetos, no hay método y todo es razón y ella misma para ser es ella la que concibe un No rotundo y eterno en la propia morada de la materia y en ese vacío, fuego sangrante de la nada y, en ese límite preciso contra todo, la razón en cuestión, haciendo gala y despliegue de todos los sentidos, con todos los orificios abiertos y desesperados a la búsqueda de lo cierto, ella, la razón, comienza su propia investigación y ella, tiene la sabiduría de la vida, porque la vida es ella, su moda la verdad, su verdadero ser el tiempo momificado en los relojes, su retórica, volver siempre sobre lo mismo, con el intento de esclarecer cualquier atrocidad que ocurra en su reinado.
Del libro: "Freud y Lacan - hablados 1-"
Miguel Oscar Menassa
lunes, 29 de marzo de 2010
viernes, 26 de marzo de 2010
Lo que me duele

Lo que me duele es darme cuenta
que ambicionaba más de lo que podía.
Como un rayo de luz que no alcanza
ninguna oscuridad para alumbrar.
Algo del hombre que vive sin el hombre.
Un pedazo de amor que a nada pertenece
un verso paseando por el mundo de nadie
una nota escapada de la música, huérfana.
Del libro: "Al Sur de Europa"
Miguel Oscar Menassa
martes, 23 de marzo de 2010
Las 2001 noches
Yo pensaba que se trataba de estudiar algunas cosas.
Yo pensaba que se trataba del amor.
Yo llegué a pensar que se trataba del goce.
Yo pensaba demasiadas cosas que no fueron.
Yo creía que alguien me devolvería lo puesto y lo puesto era para poder entrar en el juego de la vida.
Así fue como perdí las primeras partidas, esperando que me devolvieran el dinero de la entrada.
Miguel Oscar Menassa
lunes, 22 de marzo de 2010
jueves, 18 de marzo de 2010
Canto quinto
cuando escribo lentamente mis versos.
La época del sol,
era en antaño,
recuerdo sus fulgores,
ácidos amarillos contra los ojos ciegos.
Ahora en la ciudad,
del gris intenso,
escribir lentamente mis versos,
ya no alcanza.
El escritor,
altera sus sentidos,
el escritor,
sabe que fueron necesarios,
un siglo entero de mujeres,
cinco siglos de dios,
para que el poeta se deje llevar,
para que vuele.
Miguel Oscar Menassa
De "Canto a nosotros mismos también somos América", 1978
miércoles, 17 de marzo de 2010
Aforismos y Decires
soy el caníbal sangrante de la noche. Me lo comeré todo, después de mis versos todo será diferente.
Soy la paloma de la paz herida, la raya negra que la muerte traza en el alma de los hombres.
Miguel Oscar Menassa
martes, 16 de marzo de 2010
lunes, 15 de marzo de 2010
Tiempo real y tiempo histórico
Tan complejo que Freud en los trabajos de Metapsicología, tratando de llegar a un grado de formalización, a un grado de precisión del concepto inconsciente, dice que el inconsciente no tiene tiempo. Y esto solamente puede ser explicado, comprendido, si pensamos que Freud dice que el inconsciente no tiene tiempo, si tiempo es el tiempo físico, si es el tiempo que se puede medir, si es el que se puede calcular. El tiempo del inconsciente ha de ser un tiempo diferente al tiempo que manejamos en la experiencia cotidiana, o al tiempo que manejaba la física como patrón único del tiempo. Es decir, un tiempo que será diferente al tiempo percibido por el sujeto y que se opondrá a las concepciones científicas del tiempo de su época y también al tiempo que manejan muchos antropólogos, sociólogos, científicos y filósofos contemporáneos.
El tiempo de nuestra vida cotidiana tiene la característica de transcurrir, por lo tanto su esencia es la esencia de la medida, de su transcurso. Es un tiempo que incluye en su propia definición el espacio. Para estas ideologías tiempo termina siendo un movimiento entre un punto y otro punto del espacio. Este tiempo es el tiempo que no hay en el inconsciente.
Del libro: "Freud y Lacan -hablados- 1"
Miguel Oscar Menassa
viernes, 12 de marzo de 2010
jueves, 11 de marzo de 2010
Voy por un soneto, que te regalo, amor
por un breve soneto de alegría y paz.
por un pequeño canto para tus pieles,
abiertas, sí, desmesuradamente, para mí.
Te canto dulcemente enamorado para ver,
en tu mirada lenta, ser espléndida luz,
espejos claros de la dicha en tus ojos,
negro fulgurante de apasionada soledad.
Pongo mi sangre en movimiento. Alcanzo,
en las delicias plenas de los vientres,
Voces, encendidos carmines, fuegos de ti.
Poemas para nunca tocarte ni olvidarte,
sino en suaves murmullos que desprendo,
de mis sencillos versos, sobre tu piel.
Del libro:"Poemas y cartas a mi amante loca joven poeta psicoanalista"
Miguel Oscar Menassa
miércoles, 10 de marzo de 2010
martes, 9 de marzo de 2010
Las 2001 noches
Espero, tranquilamente, que con los años la acumulación de tensiones reprimidas me mate. Antes de eso, todavía, intentaré desparramar esas tensiones por doquier. He aprendido varios modos de repartir energía por el mundo.
Con el tiempo alguien lo dirá claramente y hasta los estúpidos se darán cuenta de lo que se trata: Cuando te veo pasar indiferente de amor eso, también, me gusta. Nada es extraño a mi pensamiento, paloma. Soy el pensamiento del lenguaje, todo cabe en mí, aunque nadie lo pueda comprobar sino en la locura.
Me gusta esta vida que se me viene encima. Y te lo digo para que lo sepas, llegaré a lo que se llamará mi vejez, joven y con dinero. Eso ya está, espero ahora escribir algún verso.
Miguel Oscar Menassa
lunes, 8 de marzo de 2010
viernes, 5 de marzo de 2010
Pre-scritum
La vida de la escritura es la vida de la escritura y la vida del escritor es un mínimo inconveniente que la escritura supera en todos los casos.
Pretender, hasta ahora por los menos, hacer concordar la vida de la escritura con la vida del escritor, es en todos los casos llenar la escritura de opacidades.
No, como se dice, una vida humana que por darse a la escritura dejará en ella una marca, sino una vida que al ser sujeta por la escritura recibirá de ella una marca, que en todos los casos es, como sabemos,insoportable.
Si la escritura, es decir, la formación material histórica de la producción del lenguaje escrito, ha de ser materialidad de toda producción científica y literaria. No ha de ser ella lo que se verá sobredeterminada por el sujeto psíquico que, ella misma utiliza en su realización. Sujeto que padecerá, al caer bajo la sobredeterminación del sistema escritura, un desvío, precisamente en aquello que por ahora le determina como sujeto del inconsciente y como sujeto de las relaciones de producción.
La escritura no respeta ninguna enfermedad, ni nunguna posición de clase, ella dispone de sus propias categorías, ella otroga posiciones de clase que nada o muy poco tienen que ver con los sistemas de producción imperantes.
Digo, sin saber si será necesario llegar a una demostración, que el de la escritura es un sistema otro que el sistema Otro donde el sujeto es, insisto,por ahora, la intersección de dos encadenamientos, a un otro y a un Otro de él.
Del libro: "Freud y Lacan -hablados 1-"
Miguel Oscar Menassa
jueves, 4 de marzo de 2010
miércoles, 3 de marzo de 2010
El verdadero viaje
estamos a punto de naufragar.
Os habéis creído,
que en transatlántico poderoso navegábamos
y sin embargo os digo:
mi vida
es una pequeña balsa enamorada.
Veo surgir entre las sombras
una luz que nadie apagará.
Formada de versos y perfumes
como vientos insondables
como una catarata de carne
abandonada
que por fin
encuentra su reinado.
Reinado de nubes
de antiguas fragancias
y de fragancias inconcebibles.
Pequeñas balsas enamoradas
siempre a punto de naufragar.
Por ahora
toda pasión será remar
hasta alcanzar el poema
en ese movimiento.
Remad hasta quedar sin fuerzas y, ahí,
comprenderéis el motivo de mi pasión.
Iremos por los más bellos ríos
y con el tiempo
nos animaremos a los grandes océanos
a la belleza de las borrascas en el mar
y siempre iremos temerosos de desaparecer,
pequeños, en esa inmensidad que nos rodea.
Saber nadar o ser grandiosos
no servirá de nada
para llegar
tendremos que mantener
la balsa a flote
y nosotros mantenernos
encima de la balsa.
Eso
todo el misterio.
Un día la balsa se partirá
en mil fragmentos
y cada uno
tendrá que aprender
a sostenerse en pequeños maderos.
Si es posible el poema es posible la vida.
Remad
agonizad remando
hasta sentir que solo
es imposible.
Quedad sin fuerzas.
Mirad cómo otros reman
y yo mismo remo
con las manos
ensangrentadas por el esfuerzo
sin descansar
hasta encontrar en ese movimiento
el poema.
Y cada uno tendrá su pequeña balsa
enamorada.
Dueño de su vida y de su muerte
puede tenderse en la balsa
para siempre
no remar más
y dejar que las aguas
lo lleven por doquier.
Y algún otro remando
desesperadamente
al verlo
escribirá un poema.
Remar en cualquier dirección tampoco sirve.
La tierra que promete
la poesía
siempre es la misma.
Se llega o no se llega.
Ella necesita reyes
centauros
sólo se deja sembrar
por revolucionarios y fanáticos
por hombres que en su tierra
construyen su casa y su familia
sus grandes ilusiones.
El que repita lo hecho jamás la encontrará.
Remad
para llegar a esa tierra
como nadie ha remado
y os serán ofrecidos
a vuestra llegada
manjares que no fueron
ofrecidos a nadie.
Y en las noches de desilusión
cuando nada es posible
en esa oscuridad
pedid a los mayores
que os cuenten
de los grandes navegantes
sus antiguas hazañas
en pequeños barquitos de papel.
Cada trecho recorrido
tendrá sus peligros.
Nada será fácil para el poeta.
Vendrá el amor y habrá que enamorarse
hasta sentir que la carne
temblando es un poema.
Y así llegará
la inolvidable noche
donde por un instante
esa pasión será la poesía.
Frente a la duda no dejar de remar.
Tomar en nuestros brazos,
fortalecidos como garras
por la crueldad del ejercicio,
a la persona amada
y seguir remando
si es necesario con los dientes.
Con el tiempo ella, también,
hará ejercicio con nosotros.
Después de a dos, de a tres,
de a todos,
rota la inmensidad de lo único
vendrá la muerte.
y no valdrá ninguna valentía
porque ella se jacta
de haber matado
a todos los valientes
en el primer encuentro.
Y tampoco valdrá ninguna cobardía
porque ella mata todo lo que huye.
Para encontrarse con la muerte
se necesita
haber aprendido algo del amor:
Ni huir. Ni arremeter contra nada.
Aprender a conversar tranquilamente
eso enseña el amor.
Cuando ella se acerque
y venga por nosotros
con su mirada inmensa
como ella misma es inmensa,
dejarla acercar
hasta que escuche
nuestra respiración
entrecortada por el encuentro.
Y ella enternecida
como es su costumbre
nos tenderá la mano
para que acompañemos
a vuestra majestad
al inmutable
reino del silencio.
Ahí
cuando entregarse
es lo más fácil
mirarla
en los ojos
la inmensidad
que le pertenece
y decirle entre dientes:
Amada muerte
mi enamorada
escribiré tu nombre
en todas las paredes
besaré
sin temor tus labios
como nunca
ningún hombre lo ha hecho
y te amaré verás
entre la sangre,
en las grandes catástrofes
y también te amaré
cuando un blanco capullo
reine en tu corazón.
La gran emoción
que recorre su manto negro
por encontrarse en un poema
hace de la muerte una mujer.
Ella también terminará remando
tranquilamente hasta la orilla
y compartirá mi pan y mis amores
y volará por las noches
para cobijar en su seno,
a los que ya dejaron de remar
y volverá
para encontrarse conmigo
y contarme sus hazañas.
Como si cada vez
fuera la primera
volveré a respirar
como respiran los atletas
y por haberlo aprendido de ella
la miraré enternecido y le diré:
Mi muerte enamorada
y ella
será feliz.
Después hay que seguir remando.
Ya nos preguntarán
y nosotros diremos:
hemos estado con el amor
y hemos estado, también,
con la muerte.
Al principio no nos creerán
dirán que para el hombre
es imposible.
Nos pedirán pruebas,
nosotros les mostraremos
como si fuera el cielo
algunos poemas
y conseguiremos con ese gesto
que llegue hasta nosotros
el tiempo de la burla.
Grandes embarcaciones que nada buscan
porque creen tener
pasarán una y otra vez a nuestro lado
tratando de hundir con sus juegos
nuestra pequeña balsa enamorada.
Nos llamarán
desde sus lujosas embarcaciones,
con los nombres .
con los que se nombran los desperdicios.
Poetas. Locos. Asesinos.
Y en la algarabía estúpida de sus juegos
todo será posible.
Nos tirarán algunas piedras
y se dirán
nada los ofende y enfurecidos.
nos gritarán:
Pelead ¡cobardes! defendeos.
Y después de mil veces y otras mil
con los ojos desorbitados
por el cansancio
y también por la sorpresa de ver
nuestra pequeña balsa enamorada
siguiendo su camino
y nosotros, tranquilamente,
sobre ella remando.
Después de haber atravesado
ilesos el camino de la burla
vendrá os aseguro
el tiempo del oro.
Aburridos de sus propias risas
querrán jugar a nuestro juego.
¿Cuánto cuesta esa madera
a punto de pudrirse
que usáis de embarcación?
y ¿cuánto vuestra vida?
¿Cuánto esas viejas cartas
de navegación
y cuánto esos poemas?
Cuestan, señor,
lo que le cuesta a un hombre,
dejar de pertenecerse
y entregarse al poema.
¿Cuánto dinero cuesta eso?
Todo y ninguno
tal vez su propia vida.
¿Cuánto dinero cuesta
mi vida entonces?
Todo y ninguno.
Su vida son palabras
como todas las vidas
y eso, tengo entendido,
vale nada.
Y ¿cuánto dinero cuesta pensar así?
Todo y ninguno.
Más bien hay que sumergirse
remar y no esperar nada.
Eso cuesta.
Sumergirse y no esperar nada
en las tinieblas,
hacia otra oscuridad mayor
el poema.
Una vez enamorados
el amor y la muerte
y rechazados el oro
y la burla por impuros
vendrá y de ninguna parte
porque ella
vivió siempre en nosotros
la locura.
El peor de todos los estrechos.
Surge imprevista,
por ser ley de su destino
la sorpresa
y no viene por ninguna pelea
porque trae el deseo
de trabar amistad con el poeta.
Y cuando llega
nos dice entre susurros
que su mundo
y el mundo de la poesía
son el mismo mundo.
Frente a la duda hay que seguir remando.
Informe se deja moldear
por nuestras palabras
y al tiempo ella también
tiene su grandeza.
Yo soy del amor, nos dice,
ese desenfreno
y la pasión
eterna de la muerte.
Tengo por costumbre
despreciar el oro
y sin embargo
las ansias por matar
que generan sus leyes
están intoxicadas de locura.
Ahí, ella y la poesía se parecen.
A instantes de juntarse
en nuestra mirada,
como si fuesen una sola cosa
la poesía, vieja loba de mar,
rema un trecho con nosotros
para mostrarnos
que la locura desde que llegó
permanece en el mismo rincón
de la pequeña balsa,
sin remar
recordando todo el tiempo
su pasado.
Contentos
de haber comprendido
la diferencia
encerramos a la locura
en un poema
y seguimos remando
hasta que un día
convencidos de su torpeza
para la navegación
se la entregamos
al amor ya la muerte
para que la locura
aprenda a volar.
Del libro: "La poesía y yo"
Miguel Oscar Menassa
martes, 2 de marzo de 2010
Aforismos y Decires
Cualquier movimiento de la naturaleza que llegue a los límites de mi percepción; cualquier olor, cualquier sonido humano, el cambio de humedad, los caprichosos moviemientos de sus órganos, la lengua áspera del gato sobre mis manos y un sol, cuando siento que el sol me toca con sus manos y mil maneras de hacer el amor.
Una voz, cuyo misterio es ser ajena a mí, produce, en el propio centro de mi ceguera en colores vivos y a la vez naturales, una vida que todavía no he vivido.
Tejo, entre sueños, mis sueños.
Miguel Oscar Menassa
lunes, 1 de marzo de 2010
viernes, 26 de febrero de 2010
He vivido estos días
jueves, 25 de febrero de 2010
miércoles, 24 de febrero de 2010
Poesía, Psicoanálisis y Locura
Y hoy no he venido a preguntarme por mi ser porque yo, es cero.
Tampoco vine a preguntarme por vuestro ser, porque en vuestro ser anida la sustancia de mi carencia, y ese deseo de plenitud es vuestro ser.
Y tampoco vine a preguntarme por los astros celestes que surcan el espacio a diario, porque no es de las posiciones que ocupamos en el espacio de lo que hemos venido a hablar, sino precisamente de lo que a todos sobrecoge y a todos por igual, el tiempo de nuestra relación.
Y si del tiempo ha de tratarse, sabemos entonces que ha de tratarse, también de desprenderse de algunas trabas, para que del tiempo pueda tratarse.
Y si del tiempo se trata, deberá saberse que habrá violencia en nuestras mentes y en algunos de nosotros habrá violencia en el corazón (que como se sabe no es una violencia aconsejada, porque produce daño en el propio corazón), porque el tiempo será una irrupción brusca y desmedida en nuestra manera de ser que, hoy, precisamente, se nos está dando por confundirla con nuestra manera de pensar, que es por ahora, y hasta que no se demuestre lo contrario, lo único que tanto ustedes y yo estamos en condiciones de arriesgar. Y si esto tendrá que ser un entrechocar de saberes, o bien, un entrechocar de retóricas, se irá sabiendo en la práctica de esta contradicción. Ahí donde la práctica, por tal, nos hará propietarios de un trozo de realidad y, ahora, por las palabras que ella ha pronunciado impunemente por nosotros, dueños y señores, tendremos que ser ese pedazo de realidad y defenderla.
Del libro: "Freud y Lacan -hablados- I"
Miguel Oscar Menassa
martes, 23 de febrero de 2010
He vuelto de los más negros atardeceres

He vuelto de los más negros atardeceres
y he vuelto con las manos vacías, ciegas.
He dejado tirado al borde del camino
mi pequeño poeta enamorado del amor.
Me dieron unas monedas de oro y plata
y una pequeña soga de seda oriental
para ahorcarme feliz y arrepentido
al darme cuenta que el oro ya no brilla.
El camino donde perdía al cálido poeta
quedó clavado en el desierto del tiempo
en lo profundo de un instante de locura.
Cada palabra se transformó en una piedra
todo amor se conjugó en pasado remoto
toda luz fue noche, todo color, vacío.
Del libro: "Al Sur de Europa"
Miguel Oscar Menassa
lunes, 22 de febrero de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
El hombre vuela, se hace nostalgia, vuela
Vengo a vivir agazapado esperando el sonido.
La aparición brusca de una huella dejada de lado.
Vengo transparente, con el deseo de ser atravesado.
Me dejo estar, dejo que la sed avance hasta el delirio.
Cuando la boca seca, cuando el desierto, cuando mi padre,
cuando la triste muerte compañera deje de aullar,
tiendo, tranquilamente, mi mirada por todo lo imposible.
Y no es que comience el verso o intente escribirlo.
Hay algo que me pasa que no registro, un fuego sin luz,
un alboroto interior, un algo más que mis palabras.
Y así, sin escrbirlos, escribo versos.
Hay de golpe, cosas en mis manos, que no son yo.
Hay de golpe, cosas en el mundo, que no son mi vida.
La vida vive en mis palabras, el goce en mi voz
y vosotros, tendréis que resolver el acertijo.
Soy una herida abierta que sólo se repite sin dolor.
Soy una pulsación sin ritmo, ni latidos.
Algo del ser que ya no fue sino representado.
Un hilo de luz en la montaña abierta y desolada,
pero sin que hubiera de haber desolación,
ni montaña, ni hilo, ni tan siquiera luz.
No soy el humo que parte de la llama y se disipa,
ni el grito que se arranca de la garganta para ser,
ni el perfume que escapa de la piel del deseo.
Soy algo del humo, algo de la llama que perdura,
lo que el grito no pudo asesinar de la garganta,
olor vacío de perfumes, agujero de piel, poesía.
Del libro: "Poesía y Psicoanálisis (1971-1991)"
Miguel Oscar Menassa
miércoles, 17 de febrero de 2010
martes, 16 de febrero de 2010
¿Perversión? o ¿Cultura?
Reconozco vivir en un mundo donde habrá mierda para todos.
Reconozco no saber claramente quienes son mis hermanos.
La nada atraviesa mi corazón.
Reconozco que mi paz es efímera, soy violentado permanentemente por un vicio imperdonable: quiero ser escritor. Una combinación de habladurías y desencantos, pero por favor, no me maten, tratemos de averiguar si sirvo para algo.
Lo escribiré todo porque lo vi todo.
Reconozco que tengo una esperanza de perdón.
Piedad para quien indefenso frente a la catástrofe,
sólo atinó a no cerrar los ojos.
Reconozco que tengo una esperanza de gloria.
Gloria para quien obnubilado por los olores del hongo atómico,
sobrevivió a la matanza.
Reconozco haber sumergido el alma en ciertas drogas del olvido.
Reconozco no haber sido alterado jamás. Mi represión es sublime.
Soy un profesional del alma. Intacto y frío paseo mi mirada por el horror.
Soy el desprecio de una sociedad en crecimiento.
Sabio de la nada.
Reconozco no saber nada acerca de lo que escribo.
La violencia a la cual soy sometido debe ser investigada.
Debe investigarse de qué maldita perversión del hombre
me quieren hacer
responsable.
Apago la luz
para que una triste luciérnaga sobre mi piel
me anuncie el universo de la locura.
Deseo en mis jardines
las perfumadas rosas de la pasión.
Del libro: "Psicoanálisis del amor"
Miguel Oscar Menassa
lunes, 15 de febrero de 2010
Las 2001 noches
viernes, 12 de febrero de 2010
¿Perversión? o ¿Cultura?
Escribir siempre es un vértigo, siempre una transgresión, un movimiento exagerado, un encuentro fatal.
Solo, extraviado en un mundo donde los sinsentidos son sus desviaciones, atentando contra mi propia manera de vivir, escribo.
No me beses en los ojos amor mío, que quiero imaginar.
Perdonen la palabra del poeta, él tampoco nos pertenece.
Su voz es la tormenta de nuestra voz.
Su canto es el estallido de nuestro canto.
El cuerpo del poeta yace a mil kilómetros de profundidad, es inalcanzable.
Antes era el olvido
jazmines sin perfume.
Antes era solo la persistencia de su piel.
Fragancia de la nada.
Nada me espera en esta solemne tarde de fin de verano.
Nadie acoje en su lecho a quien sabe que estamos condenados a vivir.
Aspiro el humo de un cáncer mortal, y veo, es un decir poético, mucha sangre fortaleciendo pequeñas palabras producidas por el azar de las combinaciones.
Reconozco: morir no quiero aunque esa sea la combinación perfecta.
Reconozco: quiero vivir mejor, en ese mundo prometido de hermanos donde mis brazos y mis palabras pertenezcan a un mismo cuerpo.
Reconozco el dolor, reconozco los sobresaltos.
Reconozco la impiedad de la justicia. Sé que alguno de nosotros está muriendo cada día.
Del libro: "Psicoanálisis del amor"
Miguel Oscar Menassa
jueves, 11 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
¿Perversión? o ¿Cultura?
Estoy solo.
Los que me rodean tienen sus propios planes.
Es decir, tengo mi propio plan.
Andar a la deriva es mi orden interior. Dejarse deslizar entre cuerpo y cuerpo, entre palabra y palabra.
Ser el aire y el fuego.
No dejarse matar bajo ningún concepto, ni aún por aquel que nos anuncia la inmortalidad.
Llevar hasta el paroxismo el amor por la verdad es genuino, tal vez lo más, pero debemos decirlo, absolutamente inútil.
Estoy detenido en mi escritura.
¿A quién estaré cuidando ahora?
¿Qué verdad se detiene en este torpe y juvenil silencio?
¿A quién tengo miedo de modificar esta vez?
¿Puede ser que mi alma se resista a mi propia alma?
¿Por qué impudicia estoy pasando ahora, que no puedo ni siquiera escribir?
¿Rencillas de palacio, intercambios de emblemas o juegos estúpidos entre señoritas preguntándole al galán si nos ama o simplemente nos desea?
El galán sabe que hay un hombre entre nosotras.
Este saber llena de desesperación al galán y comienza a circular la palabra traición. Palabra ciega. Palabra sin palabras.
Se me ocurre que debería ser como soy. Caer de todas las alturas, desmoronarme, bajar hacia los abismos que nadie baja.
Tener en mi pecho la rueda loca de la infancia girando sin parar.
Estar triste.
Del libro: "Psicoanálisis del amor"
Miguel Oscar Menassa
martes, 9 de febrero de 2010
Palabras y Palabras

Hilos. Nudos. Sonrisas.
Pequeña gloria.
Hombre en las tinieblas.
Soy el que ya no sufre.
No pido pan.
Pido extensión marítima.
Tus bellos ojos
extendidos a mis pies
redondos
abismales
mirando cómo brillan
mis labios en lo alto.
Piel de nueces partidas
piel de alcántaras.
Beso tu boca encandilada.
Muerdo tu boca abierta
por el delirio de la sangre
y arranco de la estatua que soy
mi pecho enamorado.
No tengo sed.
Sólo pieles y versos
por el camino de los hombres.
Del libro: "La poesía y yo"
Miguel Oscar Menassa
lunes, 8 de febrero de 2010
viernes, 5 de febrero de 2010
¿Perversión? o ¿Cultura?
Averigüemos si hay un poeta entre nosotros, él nos enseñará a morir todos los días, él nos enseñará que el poder debe ser un poder sobre nosotros mismos, sobre nuestro nervios, nuestras células, nuestros líquidos orgánicos, en fin, sobre nuestra palabra. La sorpresa de los otros (la relación alucinante de los otros con nosotros)no será por el brillo de nuestros ojos, ni siquiera por las horribles palabras pronunciadas acerca del sexo y de la muerte, sino por el milagro de estas maravillosas flores siemprevivas creciendo en pleno desierto. Y habrá narcisismo, es decir, fuerza creadora, donde haya soporte material que soporte semejante pasión. Y cuando digo soporte material, no digo tamaño de nuestros genitales, ni siquiera digo, presencia o ausencia de tamaño. Digo, un grupo capaz de soportar los deseos de todos sus integrantes. Una máquina que pueda superarse hasta el paroxismo.
Nuestra riqueza, la riqueza de nuestras relaciones sociales.
Y sin embargo no soy sólo el producto de un grupo, es decir, no soy una voluntad desafortunada, sino el espacio abierto donde las combinaciones no tienen fin.
Del libro: "Psicoanálisis del amor"
Miguel Oscar Menassa
jueves, 4 de febrero de 2010
miércoles, 3 de febrero de 2010
¿Perversión? o ¿Cultura?
¿Perversión? o ¿Cultura? ¿Endemoniada telaraña o práctica red? o ¿acaso el neurótico, el psicótico, el místico, el poeta o el empecinado científico, se salvan de tener inevitablemente que desviar la mirada?
El concepto de perverción necesita ser subvertido y esto será posible por la voluntad deliberada que sólo puede poseer un grupo, donde el sublime narciso pierde los estribos, donde el miserable narciso pierde los límites de sus determinaciones familiares.
Legislar el narcisismo no quiere decir, de ninguna manera, abolir sus efectos. Ni quiere decir tampoco, arrastrarnos todo el día sin fe por los lugares de nuestro ser donde todo está destruído. El narcisismo no es un simple y tonto agregado al virtuosismo de los grandes hombres. Legislar el narcisismo será producir el estallido grupal deonde todo sea posible para todos. Transformar aquella energía donde morir no era posible en nuestra propia muerte, es decir, crear una máquina que no nos pertenezca y que nos someta hasta el límite de la creación.
Por favor no decapitemos a nuestros poetas, ellos necesitan de la soledad.
Del libro: "Psicoanálisis del amor"
Miguel Oscar Menassa
martes, 2 de febrero de 2010
lunes, 1 de febrero de 2010
Yo pecador V
y toda la alegría.
Siempre fui dos desde tu muerte.
Boxeé contra la luna
y tenía en la cintura
todos los movimientos.
Me llamaban el pulpo de Patricios.
Crecía, crecía vertiginosamente
el odio en mi mirada.
Fui quedando solo
encerrado en el tiempo de nuestros juegos.
Fui jugador.
Até mi vida con cadenas
para salir volando detrás tuyo.
Me aconsejé recuperar la historia de mi padre
árabe taciturno
una palabra cada seis meses
un gesto de amor todas las Navidades.
Después, después fui médicos de locos
porque el que pega primiero
pega dos veces.
Del libro: "Yo pecador"
Miguel Oscar Menassa
viernes, 29 de enero de 2010
jueves, 28 de enero de 2010
Vida cotidiana

Cuando el coloso aullante de la duda
abandone mi extraño corazón,
seré el amante que ambicionan tus ojos.
El cruel amante negro,
el que te mata y muere cada vez,
la más remota capa de la tierra
y el silbido ululante del corazón del tiempo.
Soy el futuro, amante, que te espera,
el tiempo envuelto en luces,
la mañana espectral de las horas que pasan, rota,
parcialmente dañada la cara de la muerte,
por el feroz encuentro,
donde mi corazón late al compás,
de los latidos negros del corazón del sol.
Seré, cuando el gigante malherido muera,
misterioso sacerdote en tu vientre abierto
oficiando el milagro de la carne.
Conteniendo la herida del negro vacío
cuyo compás marca nuestro compás-
arrojo en él, pedazos de mi carne transformada
-para que fuera posible la ceremonia-
en palabras.
Engarzo,
dirigido por los dioses inmensos de la duda,
en cada palabra una gota de sangre, leve sudor,
lágrima pequeña y enamorada, gota de semen.
Hago estallar en pleno vientre,
del sol que no nos pertenece -su vacío negro-
esa luz.
Venid, danzad conmigo,
danza de los violines que nunca morirán.
Venid, quemad la noche,
hogueras del amor despedazad el alba.
Luz, palabras como luz.
Luz, amores como luz.
Negrura como luz.
Ceguera como luz.
Luces, como locuras iluminadas.
Del libro: "La patria del poeta"
Miguel Oscar Menassa
miércoles, 27 de enero de 2010
Poesía y Psicoanálisis
pero el ser no puede ser fuera de tiempo.
Y tiempo es una lengua, una escritura.
Un vuelo de decir sería que así como sin asociación libre no hay posibilidad de interpretación, sin escritura no hay posibilidad de transmición.
La transmición del psicoanálisis es un acto inherente a la propia producción del inconsciente.
Terminaré de diciendo que todos los caminos que llevan a Roma, llevan a Roma. Sobre todo cuando el que me mira caminar de mí esta en Roma. Sin deseo del psicoanalista no hay psicoanálisis, es tan verdadero como decir: sin psicoanalista no hay inconsciente. Si alguien no nos convence que estará en Roma esperándonos, aunque no lo este, no llegaremos nunca a Roma.
Develar a nadie lo que será de nadie.
Un existente de lo que no hay, un imposible pone las piezas en moviemiento. Un saber que no será sino bajo la regla de no saberlo.
Un poder que sólo sostendré si rechazo utilizarlo.
Un deseo de ser de la carencia la cintura del alba. Rozar, rozar sin tocar nunca y sin detenerse ante cada fracaso, porque es de eso de lo que se hablará en el diálogo de transmición: EL FRACASO DEL SER EN SERLO. Ya que todo intento será determinado desde la errancia del deseo. Desear deseos, objetos nunca sidos.
Miguel Oscar Menassa
martes, 26 de enero de 2010
Las 2001 noches
De tanto dejar las mejores noches para el final no tengo qué hacer con las noches intermedias, que son las que tendría que poder escribir ahora. Cuando borro y no sé, realmente, qué señales quiero borrar, escribo como la reputa madre que me parió, cuando no me quería. Tengo que tener el coraje de asumirme como un gran espíritu. Sin embargo, no me doy cuenta bien de lo que tendría que hacer.
Ella mientras tanto huye de mí y yo para encontrarla llamo la atención de otras mujeres para que a su vez llamen la atención de ella y ella aparezca y yo soy feliz. ¡Qué boludo!
Ahora tengo que coger mis poemas inéditos y hacerlos papilla.
Doscientas páginas de poesía, llenas de buena poesía, se pueden transformar en quinientas páginas. Un gran relato y quien lo duda es un inglés.
Miguel Oscar Menassa
lunes, 25 de enero de 2010
viernes, 22 de enero de 2010
Recuerdo el amor

Escribo con el dolor de escribir,
envejezco,
huyo al azar entre las letras
y el tiempo se desploma en tu rostro.
Ambar y pedazos de cielos domesticados
detienen en tus ojos las fragancias del ser.
Escarbo detenidamente en tu mirada,
busco por una antigua manía de buscar
-en tu mirada-
el solitario patio de mi infancia:
el crudo malvón,
las rosas al borde del calor extremo
y la violencia del sol,
sobre mi piel de niño y los narcisos.
Magia de los calores en el país del sur.
Rojas y locas,
bocas sangrantes y perversas,
amantes de los jugos
y de la tierra resquebrajada por el sol,
un amor a la antigua, al aire libre.
Huyo en dirección contraria a las letras,
detengo el porvenir.
Abro de par en par con un tajo preciso
-dueño de mi saber-
mi cadáver actual: Mi pobre vida cotidiana.
Del libro: "El amor existe y la libertad"
Miguel Oscar Menassa
jueves, 21 de enero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
La mujer y yo
Poco a poco fui creyendo todo lo que veía,
al tiempo ya no podía distinguir lo que veía
de la realidad, pero tampoco de los sueños.
Era de aquí, de allá, de donde fuera,
hubo noches que hacía la vida con pasión
y hubo días enteros donde sólo podía soñar.
Hacía el amor o el desamor a cada instante
y, cuando nadie me miraba, era ciega.
Hay en ella cuando se trata de mí
cosas que se repiten inalterables
su manera de besarme la boca
cuando canto alegre mis poemas.
Después, también es cierto,
ella vuela conmigo haciendo giros
que en el aire simulan una danza
y después, cuando caemos juntos,
nos reímos del amor en primavera
y ella gira en la tierra como en el aire
y muta y es cambiante y olvida.
Es capaz de dar la cara al universo y,
al mismo tiempo, dar la espalda al mundo.
Cuando me besa siempre igual,
de la misma manera siempre,
es para sostener
el reinado de sus besos
en mis palabras.
Después es divertida,
se ríe con los chistes,
ama las sedas y el carmín
y puede ser virtuosa
y ama de aquí y de allí
en varias lenguas y en silencio
y quiere educar a todo el mundo
y prefiere que las mujeres
se amen entre sí
y llora y nieva sobre el alba
y goza, ligera, sin posarse siquiera.
Pero cuando dice adiós
se cierra el corazón de la noche
cruje la montaña sensible al dolor
y mujeres y dioses enamorados
piden que no lo haga.
Más ella, ya estuvo arrepentida,
ahora
lo único que quiere del amor
es la libertad,
por eso cuando dice adiós,
aunque nos ame, es para no volver.
Adiós, amado,
y es como cuando la muerte
se desata solemne y despiadada
sobre los amantes en silencio.
Adiós, amado,
y en esta desesperación
que me aleja para siempre de ti,
te amo hasta el delirio de sentirme
la reina de tu boca en cada verso.
Miguel Oscar Menassa
martes, 19 de enero de 2010
En el intento

En el intento de darte todas las horas
partí las horas en mil pedazos para darme más
abrí el corazón del tiempo y lo hice caricia
mueca de luz para tus ojos, mi pequeña agonía.
Caminé, como un poseído, todos los caminos
sin contar los pasos, sin soñar ningún sueño
porque todo era para provocar una sonrisa,
un tajo feliz sobre la cara sombría del amor.
Y tú a veces reías y contabas para mi bien
besos enormes que te daba mientras dormías
caricias embriagadas, torpe sudor insondable.
Y en tus frágiles sueños yo era un caminante,
alguien que no llegaría nunca a sitio alguno,
algún amante sin cuentas, un collar invisible.
Del libro: "Al sur de Europa"
Miguel Oscar Menassa
lunes, 18 de enero de 2010
El indio de Jarama

Editorial Marzo-Abril 1993 Nro. 8
Estamos sorprendidos, padecemos de sorpresa generalizada
Nadie puede creer.
Lo que verdaderamente reprimimos es la alegría.
No nos atrevemos a tener una risa revolucionaria,
no nos atrevemos a fabricar el chiste histórico:
vivir 200 años.
Pintar, pinto más de lo que quiero,
como una bestia,
como un salvaje en busca del sol.
Sin descanso,
lo que más me emociona es la tela en blanco.
Esa virginidad,
que a partir de ahora tomará, en su crecimiento,
los rasgos de mis partículas fundamentales,
las señas de mi ser,
quiero decir,
las combinaciones de un estilo.
No caben dudas,
lo humano siempre es inconmesurable,
siempre un escándalo para los sentidos,
siempre un arrebato contra la moral,
lo humano, quiero decir,
algo en estos días difícil de conseguir.
Veo a las personas volando de vez en cuando por el alma
el resto, rutina,
una insistencia en morir jóvenes.
Unas ideas fijas acerca de todo.
Una suciedd en la mirada.
Un resto animal inconmovible. Una muerte segura.
Quise decir a tiempo,
una muerte fuera de punto para lo humano,
una muerte animal.
Miguel Oscar Menassa
viernes, 15 de enero de 2010
jueves, 14 de enero de 2010
POEMA DE GELMAN
VELORIO DEL SOLO
Especialmente, anda preocupado
por la vida, otras cositas como ser
morir sin haberse alcanzado a sí mismo.
En esto era tenaz y los días de lluvia
salía a preguntar si lo habían visto
a bordo de unos ojos de mujer
o en las costas de Brasil amando su estampido
o en el entierro de su inocencia ( muy
particularmente)
Siempre tuvo palabras o pálidos y pobres
pedazos
de amores sin usar, de grandes vientos,
trece veces estuvo por entrar a la muerte
pero volvió, de acostumbrado, decía.
Entre otras cosas quiso
que alguno más entendiera este mundo
con lo que horrorizaba a la propia soledad.
Hoy lo velan tan espantosamente aquí mismo,
entre estas paredes por las que resbalan todavía
sus puras maldiciones,
desde su rostro cae el ruido de las barbas aún
vivas
y nadie que lo huela
llegará a imaginar cómo deseaba gozar con el
misterio del amor inocente,
darle agua a sus niños.
Mientras devuelve la piel y los huesos prestados
al descuido
mira a lo lejos su figura y se persigue
por lo cual sin duda pronto
va a empezar a llover.
Juan Gelman
De Velorio del Solo
( 1961)
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miércoles, 13 de enero de 2010
martes, 12 de enero de 2010
La vida del poeta
Hay días,
me vienen unas ganas universales,
ubérrimas,
de conversar un rato como antaño,
sin tiempo para el adiós.
Esas tardes donde uno podía sentir
y, eso, era la vida.
Y las corridas entre las palabras y las lágrimas
y alguna frase última llena de esperanzas,
porque era necesario seguir viviendo,
hasta la próxima.
Luego, otra vez la calle
y el pequeño sol abriéndose en los ojos
y una palabra y una palabra más,
porque nunca había tiempo para la última palabra.
EXTRAÑO,
LA PALABRA ES UN DON.
Entre las palabras,
la vida era dulce en mi ciudad.
AHORA SOY EL POETA DE LA NOCHE:
Una mano de oscuridad sobre el mundo
Una grieta en la risa de los miserables,
nudo solitario en la garganta de la moral,
pequeño tajo, siempre sangrante, en plena razón.
AHORA SOY EL POETA DE LA NOCHE:
uno que no se cansa de resucitar,
uno que de la incapacidad hizo un vértigo,
de un error, un imperio.
Lo que me pasa ahora es todo lo que soñé.
En verdad, para la luz,
he muerto hace años.
Del libro: "La patria del poeta"
Miguel Oscar Menassa
viernes, 8 de enero de 2010
Apoyo a la candidatura Premio Nobel Literatura 2010 a Miguel Oscar Menassa

Categoría:
Arte y entretenimiento - Libros y literaturaDescripción:
CARTA DE LA IWA (ASOCIACIÓN INTERNACIONAL DE ESCRITORES, OHIO, USA.) AL COMITÉ DEL PREMIO NOBEL DE LITERAURA, PRESENTANDO LA CANDIDATURA DE MIGUEL OSCAR MENASSA
Madrid, 25 de diciembre de 2009
Al Comité del Premio Nobel de Literatura
Este año la IWA (Asociación Internacional de Escritores) ha sugerido al poeta Miguel Oscar Menassa, de Argentina, para ser considerado como candidato para el Premio Nobel de Literatura para el 2010. Él emigró a España desde 1976 y ha desarrollado allí un gran Movimiento Científico Cultural, uno de los más importantes en el mundo desde la segunda mitad de este último siglo.
La IWA fue fundada en 1978. Ella apoya los derechos y las libertades en la Declaración Universal de Derechos Humanos para todo el mundo en todas partes. Nosotros valoramos: El respeto y la comprensión de todas las culturas y tradiciones étnicas, la libertad de expresión y la diversidad con la meta de un mundo justo. Más fundamentalmente que la libertad de expresión y la diversidad, nosotros rechazamos el racismo, el sexismo, “tribalismo” y la discriminación por edad.
La IWA tiene muchos miembros distinguidos como: El Marqués K. Vella Harber, Gran Prior Internacional y Cabeza del Ejecutivo del Supremo Consejo de la Orden de San Juan de Jerusalén (Malta); El Principe Waldemar Baroni Santos (Brasil); Don Ciro Punzo, Príncipe de Cnosso y Manzanilla (Italia); Lord Viktor Busá, Presidente del Parlamento de los Estados Internacionales por la Seguridad y la Paz; El Príncipe Dom Duarte Nuno Joao Pio de Orleáns y Braganza, de Portugal; Dr. Denis Kelleher Muhillym, Presidente de la Universidad Internacional Americana; Dr. Fernando Enrique Cardoso, Presidente saliente de Brasil, de 1994 a 2002, Frei Betto, y escritores famosos como: Ernesto Sábato (Argentina), Noan Chomsky (USA), Fernando Alegría (Chile), Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz en 1992, Guatemala, Fidel Castro, Cuba. Entre los inmortales: Dr. Jean Bernard (Francia), Carlos Drummond de Andrade (Brasil), Alberto Moravia (Italia), Ella Fitgerald (USA), Eugene Ionesco (Rumanía), Jorge Guillén y Francisco García Pavón, Juan Carlos María Onetti (Uruguay), Augusto Roa Bastos (Paraguay), Juan Rulfo (México), Julio Cortázar y Manuel Puig (Argentina); Margerite Durás (Francia), Dr. Rosemary C.Wilkinson, Presidente de WAAC (Asociación del Oeste para la Conservación del Arte), Melina Merkuri (Grecia) y muchos otros, aproximadamente 1.430 asociados en 130 países en los cinco continentes del mundo.
Espero merecer su atención en este asunto y le envío mi respeto y consideración.
Sinceramente,
Teresinka Pereira
Presidente de la IWA
http://www.international-writers-association.com
jueves, 7 de enero de 2010
Fragmento del monólogo VI

"...Estoy entre rejas y yo mismo me he puesto.
Me condeno a vivir y trabajar encerrado en la casa del poeta desde el 1 de Julio de 1991 hasta el 31 de Julio de 1996 y luego, revisaremos la condena. El solo afán de salir libre puede acarrear otra condena de cinco años más. El buen cumplimiento de la condena no acorta la pena, a lo más no la prolonga.
En cinco años, tendría que aprender a vivir encerrado en una idea y luego vendrán mis grandes obras.
Después vendrán momentos decisivos para mi escritura.
No espero, ni deseo ningún gran viaje a menos que tenga que ir personalmente a cobrar el Premio Nobel."
Del libro: "Monólogo entre la vaca y el moribundo"
Miguel Oscar Menassa
martes, 5 de enero de 2010
lunes, 4 de enero de 2010
Transferencia y repetición

En la dinámica de la transferencia, Freud trae el concepto de repetición en su relación con el concepto de transferencia. Dice que cada sujeto construye una modalidad especial es su vida erótica, fijando los fines de la misma, las condiciones que exigirá en ella y las maneras de satisfacer la pulsión. Resulta así un clisé repetido o reproducido luego regularmente a través de toda la vida, en cuanto lo permiten las circunstancias exteriores y la naturaleza de los objetos eróticos asequibles.
En análisis, el sujeto procederá de igual manera. Sería muy cómodo, pero completamente inexacto, nos advierte Freud, decir que el sujeto en análisis, ha "cargado" de nuevo los complejos. Es decir, que lo que se repite no es el pasado, sino el encuentro con lo real inconsciente, se repite la particular manera que tiene ese sujeto de relacionarse.
Del libro: "Medicina Psicosomática I"
Pilar Rojas Martínez y Alejandra Menassa de Lucía
domingo, 3 de enero de 2010
FELIZ 2010 (enviado por Lucía Serrano)
MIGUEL OSCAR MENASSA: "Seguramente algún día lloveráen el momento preciso, sobre la cimiente esperada, en una tierra fértil y la flor crecerá.
La energía es exterior al sujeto.
Deseos y dineros que no le pertenecen lo van fortaleciendo, siempre y cuando, uno mismo sea el deseo o el dinero que fortalezca a otros"
OLGA DE LUCIA VICENTE:"A punto de entregar mi humanidad, vuelvo a tí Poesía. A cielo abierto brindaré por lo que desaparece"
CONDE DE LAUTRÉAMONT (Isidoro Ducasse): "Alma real entregadaen un momento de olvido, al cangrejo del desenfreno, al pulpo de la debilidad de carácter, al tiburón de la abyección individual, a la boa de la moral ausente y al caracol monstruoso del idiotismo"
CHARLES BAUDELAIRE: "Habíamos pasado juntos un largo día que se me hizo corto. Nos habíamos prometido comunes pensamientos e identificar en nuestros espíritus, un sueño que no tiene nada de original, después de todo, a no ser que soñado por todos los hombres, no ha sido realizado aún por ninguno"
HAKIM SINAI : "Díme, ¿porqué si lo que buscas no existe en lugar alguno, te propones viajar allí a pie?
WILLIAN BLAKE: "escuchad la voz del bardo" Los combustibles fósiles retrasan el planeta.
Desintoxicar América: el Fuego impuro envenena la Tierra, ensucia el agua y contamina
el Aire. El Progreso terminó en el sigo XX"
CARMEN SALAMANCA: "Si es necesario, tiene que ser posible"
GOETHE: "Sólo es felíz y grande, aquél que para llegar a ser algo, no necesita mandar, ni obedecer"
J.L.BORGES: "Vi todos los espejos del planeta, ninguno me gustó"
BUENO QUERIDOS AMIGOS, UN MUY BUEN AÑO 2010 Y VAMOS TODAVÍA, BESOS Y VASOS
POR HOY DEJAMOS ACÁ, CHAUUUUUUUUUUUUU
LAUTRÉAMONT
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